Fransheska Hidalgo | @sheskahidalgo
Redacción para Diario Meridiano
Si de orgullo por sus raíces
hablamos, tendríamos que mencionar a un pelotero que siempre ha tenido presente
el lugar donde dio sus primeros pasos en el beisbol profesional, es el
grandeliga de los Cascabeles de Arizona, Eduardo Escobar, quien encontró la manera
de retribuirle el aprecio a su natal
Villa de Cura al remodelar las instalaciones de la cancha de baloncesto “10 de
diciembre”.
Escobar junto a la Fundación que
lleva su nombre, fueron los encargados de reconstruir el recinto deportivo
ubicado en La Pica, suburbio del estado Aragua, donde nació y creció el
pelotero venezolano.
El torpedero del equipo de
Arizona estuvo presente en la inauguración de la cancha el pasado fin de
semana, momento en el que pudo compartir con sus coterráneos, amigos y familiares,
además de los niños que fueron a recibir al ligamayorista con aplausos y
ovaciones.
Más obras, más acción social
Asimismo, su fundación continuará
realizando múltiples actividades y contribuciones a la pequeña comunidad
aragüeña. Eislen Álvarez, asistente de Escobar, comentó se recuperaron dos
baños en el Colegio José Ángel Lamas del municipio Libertador.
Tres año más en el desierto
Semanas atrás se dio a conocer
que el tercera base pactó un contrato con Cascabeles por tres temporadas y 21
millones de dólares.
El madero del criollo marcó una
pauta desde su llegada een julio, procedente de Mellizos de Minnesota.
En la pasada campaña de las
Grandes Ligas, el infielder vivió su mejor temporada ofensiva hasta ahora al
superar varias de sus marcas personales.
Luego de 631 oportunidades en el
plato, Escobar conectó 154 imparables, 23 vuelacercas, impulsó 84 rayitas y
anotó 75.
